Hoy queremos repasar nuevamente el concepto de priming o cebado, pues gracias a esta técnica, podemos hacer que la experiencia que vive nuestro cliente sea más fácil, ahorre tiempo y energía, y así pueda enfocarse más en el placer y el compartir con sus acompañantes.

Imagina por un momento toda la información que debe procesar un cliente antes de escoger tu oferta. Literalmente, son cientos de emociones, imágenes, palabras y conceptos que le van sembrando una posibilidad que luego se transforma en una decisión. Esa decisión debe ser seguida de elementos que ayuden a validar que fue la correcta, ahí el priming puede ser muy efectivo.

Podemos definir priming como el fenómeno que ocurre cuando un estímulo influye en una próxima decisión, sea esta voluntaria o inconsciente. Esto se desencadena porque el estímulo activa ciertos conceptos o ideas en nuestra mente, los cuales se pueden asociar a comportamientos que hemos tenido frente a situaciones similares, facilitando el procesamiento de la información. Este efecto puede ser útil o perjudicial, así que debemos estar muy atentos.

Desde la neurogastronomía, sabemos el poder que puede tener esta práctica, por lo que se deben analizar todos los elementos que están presentes en el entorno.  Desde un elemento en una pared, una decoración, el tipo de iluminación, la música, el uso de palabras, el aroma en el aire, el peso de un cubierto y mucho más, todo puede influir.

Existen tres beneficios principales que se pueden conseguir cuando se aplica esta técnica:

  • Guía al cliente a escoger los platos más importantes y rentables del menú de una forma más rápida y eficiente.
  • Ayuda a hacer asociaciones del branding con la experiencia y a mejorar la confianza en la propuesta.
  • Facilita el trabajo de atención al cliente haciéndolo más productivo.

Permíteme compartir algunos ejemplos prácticos para que dimensionemos lo que hemos venido hablando. 

En un experimento, se le pidió a un grupo de mujeres de origen asiático que realizarán una prueba de matemáticas. Todas tenían el mismo nivel de conocimiento en la materia. Previo a eso, se dividieron en tres grupos. Al primero, se les pidió que respondiera un cuestionario sobre ser mujer, al otro, sobre ser de origen asiático y, un tercero grupo, no tuvo que responder nada. El grupo que respondió el cuestionario étnico obtuvo el mejor resultado. El que respondió el de ser mujer, obtuvo el promedio más bajo. Todavía existen creencias que las mujeres no son buenas para las ciencias.

En una tienda de licores, se podía escuchar música de origen francés en intervalos de tiempo. Los licores que más se vendieron durante esos periodos fueron de ese país. Al preguntarle a las personas si ellos habían escuchado la música y por eso escogieron los productos, todos lo negaron. 

En una degustación se les ofreció a los participantes unas galletas que se desmoronaban, dejando el mantel un tanto sucio. Cuando el ambiente se infusionaba con aroma a productos de limpieza, los participantes buscaban recoger las migas y dejar más limpio su puesto, a diferencia del otro grupo que no era estimulado por ningún aroma. 

Como te has dado cuenta, existen muchas formas de hacer un priming. Para restaurantes o negocios que presentan propuestas regionales es muy recomendado usar símbolos alegóricos a la nación propuesta. Por ejemplo, usar la torre Eiffel en un restaurante francés,  ver al maestro pizzero en la entrada de una pizzería haciendo las masas, recrear una esquina artesanal con objetos como un pilón para triturar el maíz, budares o el tricolor en una arepera.  

Porque sabemos que eres una persona comprometida con tu negocio, nos comprometemos contigo a seguir abordando este tema, con nuevos ejemplos para que puedas implementarlos y mejorar la experiencia que le ofreces a tus clientes. 

 

Creamos este contenido en colaboración con @neurogastronomo para favorecer el crecimiento de tu negocio.